Wednesday, March 14, 2007

JAAR SCL 2006

COMUNICARSE CON LA CEGUERA DE LA SOCIEDAD


Visitamos la exposición JAAR SCL 2006, para introducir la conversación sobre comunicación, desarrollo y pobreza, que tendremos durante el semestre. . .

"La obra es una metáfora sobre la ceguera de nuestra sociedad. Creo que vivimos una gran paradoja hoy día. Por un lado estamos bombardeados por miles de imágenes, pero por otro, nunca estuvieron tan controladas, tanto por parte de los gobiernos como por cierta parte del sector privado. Por ello creo que hemos perdido la capacidad de ver y de ser afectados por las imágenes. Ya nada nos conmueve, ya nada tiene sentido. La obra es una especie de meditación poética sobre el poder de las imágenes..."


"...y uno ve imágenes en la calle, en la publicidad, en la televisión, en la prensa… y cree que lo comprende todo..."

"¿Cómo mostrar sin mentir y sin insultar…? Soy un convencido de que se puede hablar de violencia sin violentar de nuevo a la víctima; hablar de pobreza sin quitarle la dignidad de nuevo a esa víctima de la pobreza..."

Alfredo Jaar
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Postea comentarios para participar en el FORO acerca de los aportes de la exposición para situar nuestro tema. No olvides poner tu nombre y tu apellido, por favor.

Si te interesa ahondar sobre el sentido de las obras que vimos, no te pierdas las expicaciones del propio Jaar en: http://www.telefonicachile.cl/fundacion/arteycultura/jaar/1.html

12 comments:

Carlos Carvacho said...

Hola a tod@s:
Concuerdo con Martín en el sentido que el sólo hecho de poder plantearnos el tema, ya es bueno, pero creo que en cierta media , el arte es limitado para dar cuenta estas realidades, por lo elitista del lenguaje empleado restando todo potencial de denuncia a nivel general que pueda tener.

Somos nosotros como comunicadores quienes debemos poner el acento en denunciar estas graves violaciones a la dignidad del ser humano -partiendo por lo local-,a fin de crear una real cultura de los Derechos Humanos y que esta inquietud se refleje en nuestras democracias.

Saludos

Carlos Carvacho

La Recámara said...

Como dice Carlos los futuros comunicadores tenemos la gran responsabilidad de dar a conocer la situación de miles de personas que viven en la extrema pobreza o que sufren violaciones a sus derechos.
El tema es cómo hacerlo.
Alfredo Jaar logra en su exposición justamente lo que nosotros estamos buscando. Denunciar sin mentir, sin insultar. Denunciar dignamente la realidad de miles de personas. Y ese lenguaje cuidadoso y sutil que él utiliza, me parece que es muy rescatable.

Stephanie Candia said...

Creo que la muestra era hermosa, tanto en lo artístico y metafórico de la imágen como en lo que quería transmitir.
A pesar de que la pobreza y la injusticia son cosas que nadie quisiera ver, muchas veces nos muestran la simpleza y la alegría con la que viven las personas que están en esa situación, de eso debemos aprender, más aún si tuvimos la suerte de tener oportunidades.
Según mi punto de vista, cualquier obra, pensamiento, manifestación o palabra que quiera hacer ver al mundo, que hay cosas que están mal, que hay cosas que debemos aprender a mirar, que tenemos que aportar a través de lo que nosotros sabemos hacer, son de mucha ayuda. Quizás, la obra no nos da la solución, pero tampoco es su labor, nosotros somos quienes tenemos la obligación de encontrarle una al sufrimiento del mundo y esta obligación la sentiremos en lo profundo si es que estamos realmente comprometidos y conmovidos por la injusticia que nos rodea, sólo así, podremos acabar con ella.

Rosario Greene said...

Quería comentar acerca de la obra que más me gustó de la exposición. "El silencio de Nduwayezu". Me gusta cómo Jaar logra apelarnos con esta obra ante el genocidio. Creo que es muy distinto decir que el genocidio de Ruanda costó más de un millón de vidas, que ver y palpar un millón de diapositivas que simbolizan y cuantifican todas esas vidas. Me impresionó mucho ver esa infinidad de diapositivas y pensar que por una diapositiva, una persona sufrió y murió en Ruanda. Creo que también es muy potente ver lo mismo en todas la diapositivas: los ojos tristes de un niño que fue testigo del asesinato de sus padres. El sufrimiento de este niño se repite un millón de veces.

Cata Infante said...

Hola! También quisiera comentar algo que me llamó mucho la atención en cuanto a la exposición, y es la forma que Jaar tiene para entrar al otro, para interpelar su forma de ver la vida y hacernos tomar conciencia de lo que está pasando hoy. Creo que logra mediante sus fotos, textos y escenografías un efecto mucho más pleno de lo que es la pobreza, ya que nos pone enfrente de la miseria misma, el sufrimiento humano y la pérdida de sentido que viven algunos, que son finalmente los problemas de los que debemos hacernos cargo. Finalmente, creo que es una sutil invitación a soñar un mundo distinto, quizás de manera brusca, pero que nos obliga a preguntarnos ¿es este el mundo que queremos? Y, ¿que hago YO por cambiarlo?

Anonymous said...

Hola! El exposición me moví mucho. Desafortunadamente, es demasiado facil a olvidar el sufrimiento de otros cuando está estudiando, trabajando, viviendo la vida. Imagenes de pobreza asi estan escondidos de la mayoria de sociedad, y aunque el arte es limitado a veces, como dijo Carlos, es mucho mejor que nada para enseñar un poco de la situacion de otras y inspirar la acción social, como dijo Cata. El arte es especialmente importante para gente quien quiza no tenga la motivación o oportunidad a ver pobreza durante sus vidas normales.

Como dijo Stephanie, pienso que el arte no tiene que dar la repuesta de la pobreza, y realmente la responsibilidad queda con nosotros mismos para buscar para los soluciones, pero quiza el museo/artista pueda provechar los sentidos que las obras provocan y dar un poco de informacion sobre como personas pueden ayudar - siquiera dan algunas sitios de web de ONGs trabajando en Africa o algo seria buena...

Para mi, la obra con fotos de las caras de los mineros de Brazil tuvo un afecto muy fuerte. En esta obra muy sencillo, pero con imagenes tan poderosos, Jaar muestra con claridad dolorosa una vida dificil. Los hombres parecieron mucho como las caras que ví cuando estaba en India y visité una fabrica de ladrillos. En esta fabrica, familias completas (niños tambien desde 4 años) estaban trabajando todo el dia por mas o menos 20 centavos EEUU cada dia, trasladando ladrillos en temperaturas mas que 40 grados centigrados. El polvo sobre las caras, el trabajo duro por casi nada, la injusticia...

Me gustaría aprender mas de la situacion en Brazil si una persona tiene informacion...

Anonymous said...

Lo siento - no añadì mi nombre - Catherine Dow :)

Doménica Grage said...

hola!!!
Creo que la experiencia de visitar Jaar SCL fue positiva, debido a que con sus obras el artista nos hace reflexionar acerca de lo que sucede en nuestro mundo, situaciones que muchas veces pasamos por alto porque no nos damos el tiempo de verlas, a pesar de que son una realidad. Alguna vez escuché que a la imaginación se le tenía miedo. Esta exposición nos permite vencerlo y tomar el peso de la gran injusticia que hay, desde un "imperio" que se autodenomina con el nombre de todo un continente, excluyendo de su cultura al resto de los países, hasta los ojos de un pequeño que en cinco años ha visto más muerte que vida.

Absolutamente recomendable.

Saludos

Anonymous said...

En la exposición de Jaar vi un motor muy fuerte, el de la DENUNCIA. En sus distintas muestras nos revela varias situaciones: desde pobreza, masacres (Ruanda), abuso de poder(imágenes), hasta la soberbia de EEUU (América).

Jaar quiere comunicar al mundo, a través de su arte, muchas realidades que hoy existen y que no llegan a la sociedad por los medios de comunicación por desconocidas razones, probablemente comerciales. Él quiere hacernos llegar esta información con una estética y un montaje que nos invita a abrir más los sentidos, que estas denuncias muevan algo en nuestro interior.

Anonymous said...

Concuerdo con todos los que señalan que, por el sólo hecho de hacernos meditar, la obra de Jaar es valorable. Pero de todas formas creo que podemos ser todavía más creativos y encontrar nuevas vías para hacer reflexionar a la gente.
No me cabe duda que Jaar es un tipo brillante, pero sinceramente creo que se pueden buscar nuevas alternativas para reducir los costos de este tipo de montajes e igualmente conseguir un impacto similar en la ciudadanía.

Saludos,
Martín Muñoz

Anonymous said...

Discrepo con Martín en su crítica a la efectividad del trabajo de Jaar. Como hemos discutido ya en clase, una exposición de arte es altamente elitista. Está mucho menos hecha para ser entendida que para provocar emociones, provocar una experiencia estética.
Jaar se vale de la realidad como material para hacer su obra, y si bien tiene un impacto bastante grande, no me parece que ése sea su único objetivo.
En este sentido, hay una gran diferencia entre el lenguaje de Jaar y el lenguaje de los comunicadores. Probablemente el impacto, en términos de efectividad, es muchísimo mayor cuando se comunica a través de los medios. Tal vez ahí radique la importancia de nuestro papel como comunicadores.

Anonymous said...

Estim@dos: Se cierra el foro JAAR SCL 2006 (para efectos de evaluación).Gracias por sus interesantes aportes; esperemos que los compañeros más tímidos saquen la voz en el próximo.

Mi humilde punto de vista frente a la proposición Alfredo Jaar:
Una extraordinaria metáfora, una despavilante bofetada a los que aspiramos a unir pensamiento y acción a través de la comunicación.
Deslumbrante en el trabajo de las minas de cal, dignificadora en This Is Not América, inteligente en las perspectivas de los mineros de Brasil, profunda y bella en Muxima (la que más me gusta). Irónica y tremenda en los refugiados vietnamitas en Hong Kong, dolorosamente efectiva en el silencio de Nduwayezu.
Siento que esta muestra en general, nos moviliza y nos orienta hacia lo más escencial de este curso. Sea lo que eso sea.

"Hablar de violencia sin violentar de nuevo a la víctima..."